Cada 7 años la Semana Santa etíope coincide en sus días con la católica. Se celebra la culminación de la Semana Santa Ortodoxa, llamada en Etiopía "Fasika".
En Etiopía, la religión es fundamental para entender su historia y su cultura. Los días más importantes del calendario juliano se corresponden con sus ceremonias.
Esta festividad prosigue a un periodo de ayuno de 55 días, en los que no se come carne o productos lácteos que sustituidos por los más creyentes por un plato verduras y lentejas durante en estos dos meses.
El sábado santo por la noche noche, los etíopes con religión ortodoxa celebraban la vigilia pascual, antes del domingo de resurrección. Los etíopes acuden en masa a las principales iglesias y durante horas se mantienen inmóviles rezando y coreando los cánticos sagrados de los grandes sacerdotes. A las 3:00 a.m., las familias regresan a sus casas y celebran por fin el final del fasting comiendo “dorowot” (pollo). Al día siguiente, se celebra el domingo sagrado y la resurrección de Jesucristo.
"La ultima emperatriz de la dinastia Quing fue una simple concubina hasta el
dia que tuvo la suerte de dar a luz al unico hijo varon del emperador. Durante
un tiempo se vio forzada a dejar solo a su hijo y concibio un plan para
protegerle de las viejas esposas del emperador y obligar a las poderosas
familias Manchúes a cesar en su empeño de reclamar el trono: a cada uno de los
jefes de los cien clanes mas poderosos del Imperio le pidio una bobina de la
mejor seda. Encargo a los costureros del palacio que cortaran estas piezas en
pedacitos mas pequeños y con estos trozos hacer un traje para su hijo. Asi
simbolicamente, pertenecia a cada una de estas cien nobles y poderosas familias.
Y bajo su proteccion los dioses no osarian hacerle daño."
Esta leyanda está muy extendida en el Norte de China, y, así, se ha convertido en una tradición : hacer una BAI JIA BEI o COLCHA DE LOS 100 DESEOS. Cien personas contribuyen con un retal cuadrado de tela y acompañado
de un deseo. Los 100 trozos, cosidos juntos, se convierte en una colcha que
tiene la suerte, energia y los buenos deseos de todas las personas que han
contribuido a su confeccion.Segun la tradicion la manta pasara de generacion en
generacion.
Pues al final me he animado, y está resultando ser una experiencia muyyy gratificante, el abrir el buzón y encontrarte deseos y telas de montones de sitios diferentes. Una idea muy bonita.
"Tres leyendas explican el origen de su uso como una bebida.
Una relata la historia de un joven y apuesto curandero llamado Alí, que trabajaba en el mercado de Gondar, en el África Oriental. Un día la princesa Jazmín, la hermosa hija del rey de reyes, pasó por el mercado. Las miradas se cruzaron; Alí y la princesa quedaron enseguida enamorados.
Por supuesto el rey no aprobó esa relación. Ordenó apresar al joven y lo desterró. El pobre Alí comprendió que sólo con un regalo excepcional tendría alguna oportunidad de conquistar a su amada Jazmín. Durante tres años buscó qué ofrecer al monarca. Para no quedarse dormido, comenzó a tomar una infusión que había descubierto casualmente cuando unas bayas de un arbusto cercano cayeron en un jarro donde hervía agua. Alí estaba a punto de desfallecer, cuando una noche comprendió que ese era el regalo que buscaba.Alí llevó su bebida al sultán, y este quedó tan complacido que, en recompensa, le otorgó al muchacho la mano de Jazmín.
Otra tradición dice que un pastor de cabras abisinio llamado Kaldi descubrió las cualidades del café cuando vio que los animales que cuidaba se llenaban de energía al comer los granos de un arbusto silvestre. Kaldi saboreó los frutos del arbusto y experimentó efectos de euforia. Llevó algunas bayas al convento de Kaffa y las presentó a un monje. El religioso inició con Kaldi una serie de experimentos, entre los cuales estuvo la preparación de una infusión, que en un principio resultó bastante horrible. Un afortunado accidente puso algunos granos en el fuego: un aroma delicioso los hizo comprender que la bebida mejoraría enormemente si los granos se tostaban antes de preparar la infusión.
Una tercera leyenda viene de Arabia y le concede al café un origen divino. Un día en que Alá vio a su profeta Mahoma atribulado por los muchos problemas que afrontaba, le envió al arcángel Gabriel con un regalo que lo animara y le diera consuelo: una bebida “negra como la piedra negra de la Kaaba."
Tomar café en Etiopía es toda una ceremonia. Las mujeres esparcen hierba fresca por el suelo, para meter en casa parte de la fragancia y la frescura del exterior. Se sienta en una esquina sobre un taburete, junto a un brasero de carbón y enciende el incienso, aumentando el encanto de la atmósfera. Normalmente, prepara algo de picar, repartiéndolo entre los invitados. Luego comienza a tostar los granos verdes de café, agitándolos en un cuenco cóncavo para tostarlos uniformemente. Una vez tostados los granos hasta el punto adecuado, vuelve a la mesa y agita el cuenco ante cada uno de los invitados, para que puedan percibir la agradable fragancia del aroma, luego sale fuera de la casa, donde está la cocina. Desde el interior, se escucha el sonido del mortero y el mazo utilizados para moler los granos. La mujer regresa con la tradicional jebenà, una jarra de arcilla redonda y panzuda en la base con un largo cuello lateral que termina en pico. Tras haber calentado el agua de la jarra en el brasero, añade el café molido y lo lleva a ebullición. A continuación, vierte el café en las tazas sin asa, añade el azúcar y, a menudo, una ramita de ruda. El café ya está listo para ser consumido. Cuando todos han terminado de beberlo, la mujer retira las tazas, añade más agua y prepara la segunda ronda, utilizando los mismos granos. La tradición dicta que se prepare una tercera ronda si los invitados así lo desean. En Etiopía, se dice que la primera ronda, más fuerte, es para los padres, la segunda para las madres y la tercera para los niños.
Etiopía es uno de los países más pobres del mundo. Tres de cada cuatro personas viven con menos de 1 dólar por día. Muchas de estas personas se ganan la vida y apoyan a sus familias cultivando café. Unos 15 millones de personas dependen de este cultivo en Etiopía, la mayoría cultivando pequeños terrenos de poco más de una hectárea.
El café supone entre el 40 y el 60 por ciento del mercado de exportación. Entre
2000 y 2003, los precios mundiales del café cayeron en picado, y Etiopía perdió
casi el 59 por ciento de sus ingresos, lo que empeoró una crisis humanitaria y
alimentaria que aún continúa.
Hace poquito tiempo que Etiopía entró ..."en mis manos, en mi piel, en mi alma, en mis ojos..."
Cuando uno comienza un camino como el que nosotros hemos iniciado, se
encuentra ilusionado, pero a la vez perdido y seguramente que no lo
suficientemente informado. Comienzas a querer saber lo más posible y es entonces
cuando te encuetras con "fuentes" que te van facilitando el camino. Al principio
puede que no sean más que eso, "fuentes". Pero poco a poco te das cuenta de todo
lo que hay detrás. Lo primero personas increibles que hacen que se hagan
realidad proyectos difíciles gracias a su gran tesón. Te abren los ojos a otro
mundo que está ahí y que no vemos o no queremos ver, y sobre todo te ayudan a
conocer el camino y hacerlo tuyo.
La asociación Abay, es una de esas
"fuentes" que tanto me han ayudado a conocer el camino en que nos movemos y a
querer hacerlo "mío". Acaban de inagurar una nueva web y piden colaboración para
darla a conocer.
¿Cómo negar tan poco a los que dan tanto?
Ahí va un post
en mi humilde blog. http://www.abayetiopia.org
El 19 de enero, o el 20 en años bisiestos, como es el caso de este año, se celebra en Etiopía la fiesta nacional más importantes: EL TIMKAT (o Timket).
Timkat en amárico significa bautismo, y conmemora el bautismo de Cristo en el Jordán. El tabot, réplica de las
tablas de la ley (Arca de la Alianza) que se custodia en cada iglesia ortodoxa, sale en
multitudinarias y coloristas procesiones en las que sacerdotes, monjes, diáconos
y fieles van ataviados con unas peculiares vestimentas, protegiéndose del sol
con unos paraguas forrados con brocados y terciopelos.
Uno de los lugares más
característicos de esta celebración son los baños del rey Fasílidas en Góndar.
Una enorme piscina al pie de un edificio que el monarca utilizaba en su tiempo
de descanso se llena de agua. Los fieles rodean el recinto y los que pueden se
meten en el estanque para rememorar el rito del bautismo de Jesús.
Los niños corren gritando y jungando con palos, mientras canciones rítmicas sacuden el suelo. Aumentan desde el amanecer hasta el anochecer, culminado con una colorida procesión que acompaña el Arca Santa de nuevo a su iglesias.
¡Odio las Navidades!. Siempre me han causado mucha melancolía, y desde hace unos años aún más... Me siento "fuera de sitio". Pero he de reconocer que este año me he querido ilusionar más pensando como serían de diferentes cuando un enano/a por fin corretee por casa, y, la verdad, todo se ve diferente. Además, la Navidad etíope comienza hoy, precisamente el día que acaban aquí. Así que ahí va un poco de documentación al respecto. Ah! y Melkam Genna!!!! (¡¡Felíz Navidad!!)
"Etiopía es uno de los países más antiguos del Africa y aún siguen el antiguo calendario juliano, así que los etíopes celebran la navidad en enero 7.
La iglesia ortodoxa celebra el nacimiento de Cristo en una festividad llamada Genna.
El día anterior a genna, las familias hacen ayuno todo el día, a la mañana siguiente todos se visten de blanco para asistir a la iglesia a una misa a las 4 de la mañana.
La ceremonia dentro de la iglesia se caracteriza por varios rituales que les son propios. Las iglesias son circulares y constan de tres círculos concéntricos. Al entrar a la iglesia, cada persona recibe una vela y caminan en procesión dando 3 veces la vuelta a la iglesia.
Luego entran al segundo círculo concéntrico, donde atienden a la misa y donde los hombres están a un lado con los niños y las mujeres están en otro lugar con las niñas.
En el círculo central está el sacerdote y allí reparte la comunión.
Después de la misa las familias se reúnen a compartir su comida tradicional. Esta consta de un estofado de carne, vegetales y algunas veces huevos, llamado “wat”. El wat se sirve en una cesta impermeable y los invitados toman un poco de pan plano y delgado, semejante a una tortilla, llamado injera. La injera la usan como una especie de cuchara comestible, ya que se utiliza para sacar la comida del recipiente y comer."
El día 17 del mes Meskerem en Etiopía y 27 de septiembre en España, se celebra el Meskel o Fiesta de la Cruz, una de las festividades religiosas más importantes en Etiopía después de la epifanía (Timkat).
Esta festividad conmemora el descubrimiento en el siglo IV de la verdadera Cruz en la que fue crucificado Jesucristo. La tradición cuenta que a Santa Elena (madre del emperador romano Constantino) se le reveló en sueños que el humo de una hoguera le indicaría el camino hacia el lugar donde estaba enterrada la Cruz verdadera. De esta manera Santa Elena ordenó construir una enorme pila de madera e incienso que hizo arder y cuyo humo, tras ascender al cielo, descendió al lugar exacto de la tierra donde se encontraba la Cruz. En honor a esta tradición para celebración del Meskel tiene lugar la llamada procesión Demera que se realiza, según la tradición local, bien la víspera de la festividad o en el mismo día. Antes de la procesión los fieles preparan la Demera, una construcción de madera con forma de choza decorada con margaritas amarillas y rematada con una cruz, que es quemada en el transcurso de la procesión por la autoridad religiosa.
Durante el acto, los sacerdotes cantan y rezan oraciones de exaltación de la Cruz alrededor de la Demera, ataviados con los ornamentos litúrgicos tradicionales (trajes ceremoniales, grandes sombrillas con brocados, coronas, tiaras o diademas labradas en oro, sistros, mekuanias (bastones) y keberos (tambores) y sobre todos las Cruces procesionales de madera, bronce, oro o plata). Finalizada la ceremonia, las cenizas de la hoguera son empleadas para hacer la señal de la Cruz en la frente de los fieles.
Por otro lado, la importancia de esta fiesta no solo reside en la veneración de la Iglesia Ortodoxa etíope a la Cruz, sino a la creencia de que parte de la Cruz verdadera fue trasladada a Etiopía desde Egipto hasta Amba Geshen, una montaña al noreste de Dessie, en la región Amhara. Según esta tradición, paralela a la de la emperatriz Elena, cuando la Cruz llegó a territorio etíope fue trasladándose de pueblo en pueblo y era costumbre que los fieles encendieran una hoguera a su llegada para avisar al pueblo siguiente de la presencia de la Cruz. Es por esta creencia que la máxima expresión de la festividad del Meskel tiene lugar precisamente en el monasterio Gishen Debre Kerbe, a 23 Km de Dessie, donde según la tradición se encuentra parte de la Cruz verdadera donde murió Jesucristo.
El Desde la cuna de la civilización, se siente la retirada de las fuertes y torrenciales lluvias de fin de año. El sol abraza cálidamente, las montañas se dejan ver y huele a flores frescas. comienza Meskerem (septiembre) y en Etiopía se preparan para la llegada del año nuevo.El calendario que rige el tiempo en Etiopia se conoce como calendario Juliano Ortodoxo y es muy diferente del que conocemos en occidente. Este sistema horario consta de 12 meses de 30 días y un mes 13 de cinco o seis días, dependiendo del año. Además, su calendario va desfasado a nuestro sistema por siete años y ocho meses. Eso quiere decir que este domingo 11 de septiembre Etiopía celebra el primer día de un nuevo año 2004.
La historia no sólo se remite a una calendarización del tiempo. Esta época concuerda con pasajes de la Biblia (Génesis 8) cuando JAH permite a Noé descender del Arca luego que las lluvias habían cedido y de a poco la tierra estaba lista para ser habitada.
Esta fecha marca el fin de la estación lluviosa y también establece la celebración del regreso de Makeda, la Reina de Saba a Etiopía tras visitar al Rey Salomón en Jerusalén. Una vez de vuelta a su tierra, la Reina fue recibida con regalos y joyas. ENKUTATASH significa "Regalo de Joyas" y se celebra desde entonces con motivo de la visita de Makeda a tierras israelitas y la llegada de la primavera habitada.